lunes, 14 de febrero de 2011

LAS PROPIEDADES DEL BARRO

El barro constituye un material natural, de variadas procedencias y composiciones minerales, que se ha venido utilizando desde hace miles de años como tratamiento terapéutico y cosmético bajo un denominador común: reponer la actividad normal de los órganos vitales y enaltecer la sencillez de la belleza humana.
El barro tiene propiedades refrescantes, antiinflamatorias y cicatrizantes porque está constituido de minerales existentes en el agua y la tierra y porque contiene oligoelementos (componentes químicos indispensables para el crecimiento y ciclos reproductores de plantas, animales y seres humanos).
Cuando se evapora el agua de su estructura, el barro se transforma en un elemento libre de contaminación y con las cualidades de tonificar, desinfectar, hidratar, estimular, pulir y depurar la piel.




El barro puede proceder de terrenos volcánicos, áreas cercanas a manantiales o lagunas, y del fondo del mar. De este último, el barro más reconocido es el que proviene del deteriorado Mar Muerto, el cual ha sufrido las políticas comerciales adoptadas por los seres humanos para extraer codiciados minerales, ricos en manganeso y cobre, de sus regiones naturales. En cuanto a los barros de terrenos volcánicos, se ha determinado que los de mejor calidad provienen de Argentina, Italia y Japón.
Cualidades TERAPEUTICAS


En congestiones de riñones, estómago, hígado, vientre y otros desarreglos en los órganos internos como flatulencias, mal aliento, úlceras, fiebres, las cataplasmas de barro poseen un efecto maravilloso, pues absorben y cicatrizan, descongestionan el interior, activan la circulación sanguínea en la piel y revitalizan el sistema nervioso con las energías magnéticas, eléctricas y solares provenientes de la tierra.
En el interior del cuerpo actúa su efecto calorífico: Cuanto más se calienta el barro aplicado sobre la piel, más se extrae hacia fuera el calor interno que se combate. A nivel interno el barro actúa como un agente purificador, eliminando toxinas, sustancias venenosas y agentes perturbadores que pasan al barro.



El barro utilizado en tratamientos terapéuticos (y cosméticos) debe ser extraído de lugares apartados de cultivos con cualquier tipo de abono químico y de lugares lejanos a terrenos que funcionan como basureros. Se debe tomar en cuenta que, a pesar de sus múltiples funciones terapéuticas, existen contradicciones en el tratamiento con barro, como es el caso de las personas que sufren de tuberculosis pulmonar, hipertensión, enfermedades del corazón o mujeres embarazadas.
Cosméticas
Para obtener una piel hermosa y con vitalidad, año tras año, se recomienda untar el barro en todo el cuerpo por lo menos dos veces al mes y dejarlo plasmado por un lapso que puede ser desde media hora hasta una hora. El principal objetivo de este procedimiento es tonificar y ayudar a la reactivación del desarrollo enzimático de la piel y los tejidos. El barro aumentará el contenido de agua de las células, limpiará los poros, erradicará las impurezas y las células muertas, y mineralizará la piel. Independiente de la época en que se lleve a cabo, el tratamiento con barro creará la sensación de frío en el cuerpo, debido a la energía desprendida por todo el organismo.




En tratamientos faciales es recomendable aplicar el barro un poco tibio, en forma de máscara y por un lapso de media hora. Los oligoelementos desinfectarán y desintoxicarán las células, y repondrán los minerales necesarios para que la piel logre un desarrollo enzimático más intenso.
La arcilla es antiinflamatoria, depurativa, calmante, antibiótica, cicatrizante, desinfectante, hidratante, desintoxicante, descongestionante, inmunoestimuladora, tonificante, refrescante, reguladora de múltiples funciones del organismo, etc., estas son algunas de las propiedades curativas de la arcilla.
Como remedio natural la arcilla es buena, bonita y barata, y nos aporta multitud de fáciles aplicaciones para un montón de problemas tanto externos como internos.
 REMEDIO FÁCIL Y SENCILLO
Verter arcilla verde (que suele ser la más utilizada) en un recipiente de vidrio (NUNCA utilizar metal o plástico porque pierde propiedades), echar agua hasta que quede cubierta y dejar que la arcilla absorba el agua, en unos minutos estará lista para aplicar.




La consistencia tiene que ser como la de una crema espesa, que no gotee y ya se puede aplicar directamente en la piel, herida o golpe. Para que no manche y el cuerpo absorba las propiedades de esta, tenemos que taparla, podemos poner una gasa húmeda y luego envolverla con otra seca para que podamos movernos sin temor a perder la cataplasma.




Para las zonas pequeñas, lo más práctico, aunque no lo más natural, es poner papel film de la cocina, este la conserva húmeda por un par de horas pero puede provocar picores si se lleva mucho rato. Una vez seca la arcilla no tiene efecto y se ha de quitar, para volver a poner de nuevo si es necesario. Lavar con agua y desecharla ya que esa arcilla puede contener las toxinas que haya absorbido de la piel, herida.





0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

tu comentario tiene valor en este blog